Después de una larga meditación introspectiva, uno no es capaz de huir de la imperiosa necesidad de preguntarse a sí mismo sobre la capacidad, extraordinaria capacidad diría yo, que tienen algunos compañeros de viaje dospuntocerista para abstraerse de las modas cibernautas y limitar sus blogs a los temas que una vez decidieron naturales para ellos.
Servidor, con todo el tiempo que lleva escribiendo por estos lares, ha sido incapaz de evitar la tentación, nefasta tentación, de hablar de política como si la vida me fuera en ello. He convertido, como dije el otro día, el blog en un panfleto y lo que es peor, mi Google Reader en un espejo del mismo. La retroalimentación que ambos dos realizan para elaboración de contenidos ha convertido a un servidor de ustedes en un simple pelele abocado a escribir sobre temas, que en la mejor de las ocasiones, sólo conoce de pasada.
Pero ya está bien de autocomplacencia y falsa humildad. Para ser sincero conmigo mismo y con quienes me leen, lo que tiene que hacer un servidor es formularse la pregunta correcta en los términos adecuados. ¿Cómo recomenzar el blog sin parecer un bloguer impostado?
Supongo que la respuesta será sencilla, pero quien aquí escribe, como dije al principio, no es de los que son capaces de abstraerse de aquello que les rodea sin caer en sus pecaminosas trampas. Uno, puede que mortalmente, ha sido invadido por la política y lleva la opinión en vena para el resto de sus días, así que el simple final de un estilo de blog no es el camino correcto, o al menos el sencillo para este bloguer.
Tal vez, la solución esté en la capacidad de uno para hacer las cosas de forma diferente.. Y creo que ese, precisamente ese, es el camino elegido por servidor para deleitarse de nuevo con el placer del blogging. ¿Se imaginan una canción dance A Capella y que encima suene bien?
Pues si eso ha sido posible, también lo será que yo convierta este antro en un lugar más ameno…¿verdad?




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