Llevo ya un par de semanas leyendo un estupendo libro, que algunos tildarían de ladrillo solo con leerse el preámbulo, que me ha llevado hoy a preguntarme cosas que nunca me pregunté, o que en sintonía con mi espíritu investigador innato, nunca llegué a imaginar a qué eran debidas. Una, la que hoy se ha hecho luz en mi bombillita particular, ha sido aquella de…
¿Porqué en el primer mundo hemos estado industrializados antes que en cualquier parte del mundo?¿Porqué hay más historia que se pueda estudiar de forma física en Europa que en África o Asia?¿Porqué la raza más culturizada ha sido siempre la blanca?
Ojo, no hablamos de racismo ni nada que se le parezca. Solo son pajas mentales que últimamente se materializan en la mente de este pobre borrego de la información y paso al formato post para que ustedes, mis queridos lectores, pasen un rato agradable riéndose de las chorradas que yo pueda dejar plasmadas aquí para la posteridad.
La ciencia ha demostrado que en el mundo no hay diferencia entre la mente humana, sea cual sea la raza de la que ésta provenga.
Eso se traduce en que, al contrario de lo que durante años se pensó, la raza no influye para nada en la capacidad intelectual del individuo. O sea, que un blanco no es más inteligente que un negro, sino que los dos tienen exactamente la misma capacidad de aprendizaje si están en un ambiente intelectual establecido previamente.
Ello, el decir esta obviedad, llevó al ostracismo a más de uno en el pasado. Hoy no creo que defender la postura contraria se acertado, entre otras cosas, porque la defensión de ese dogma sería contraproducente y falto de la más básica de las certezas. No hay humanos más inteligentes que otros por obra y gracia de la genética o la raza. Solo hay humanos que han podido vivir en un ambiente más propicio a su desarrollo intelectual que otros.
Un negro que viva en un lugar en donde los libros, la escolarización y un estado del bienestar apropiados sean un hecho, será un niño normal y corriente que tendrá una capacidad intelectual idéntica a la de sus compañeros. Por el mismo motivo, un blanco que viva en la selva exclusivamente de la caza y la recolección de frutos silvestres, tendrá la misma capacidad que la de sus conciudadanos. La inteligencia no está en la raza, sino en el medio ambiente en el que nos criamos.
Pero si eso es así…¿Porqué el primer mundo y la capacidad de dominar al resto de razas se ha centrado casi exclusivamente en Europa y personificado casi totalmente en la raza blanca?
Pues parece que sencillamente por una necesidad natural de adaptación al medio.
La teoría dice, que cuando los seres humanos perdieron el cabello que cubría todo su cuerpo, su piel debía de ser totalmente blanca
. La explicación a esto estaría en el hecho de que el pelo debía cubrir totalmente el cuerpo, por lo que acción de los rayos solares no afectarían para nada a esa piel, con lo que la pigmentación de la misma no sería necesaria. La piel en vez de pigmentos que la protegieran tenía pelos.
Parece ser que conforme el pelo fue cayendo, la piel se fue pigmentando para sustituir la defensa que el susodicho le brindaba, siendo que en los lugares en donde el ser humano estaba más expuesto a los rayos Solares la pigmentación se hizo más evidente. Eso contrasta con lo que les pudo ocurrir a quienes vivían en latitudes en donde los rayos Solares no calentaban la piel en demasía, lo que hizo que la pigmentación no se incrementara haciendo que la misma se quedara de un blanco lechoso.
Si miramos el color de la piel de Norte a Ecuador y a Sur, veremos cómo queda demostrado este hecho.
Eso sí, evidentemente ahora hay negros en Inglaterra, y en EEUU y Europa el maremágnum de razas y culturas es digno de la mismísima Alianza de las Civilizaciones de Zapatero, cosa que no se explica con esta teoría. Aunque si nos mantenemos dentro de nuestros cabales, convendremos en que la globalización y la capacidad del resto del mundo para ir de un lugar a otro en poco tiempo, hacen sencilla la interacción de todos los individuos en cualquier parte del mundo. Y atendiendo a la capacidad real de todos y cada uno de ellos para prender lo mismo en similitud de condiciones, se hace comprensible y normal que esto haya sucedido tal que así.
Pero esto no explica aún eso de porqué los blancos tuvieron más capacidad de progreso que el resto de las razas.
La teoría, aunque un tanto inventiva si la aplicamos de forma literal, podría ser tan sencilla de entender que nos dejaría a todos bastante tocados por aquello de con qué poco se puede hacer variar la evolución de una especie, en este caso la del ser humano.
Según parece ser, aquellos humanos que se quedaron a vivir en la zona del ecuador de la esfera terrestre estuvieron sujetos a un clima un tanto más cálido que los que vivieron en el norte. Ello, la cantidad de luz Solar que sus pieles debían soportar diariamente, hizo que su piel se pigmentada de forma visible, lo que dio lugar a los negros. Los que vivieron en el Norte, al necesitar que su piel absorbiera la máxima cantidad posible de luz para mantener la temperatura corporal estable, no necesitaron de esa pigmentación, es más, posiblemente con ella hubiesen muerto.
A raíz de esta primera impresión, la raza que en teoría debería haber dominado el mundo es justo la que no lo fue.
Pero es que es aquí, justo en este punto, donde el salto cualitativo hace acto de presencia y permite, que la raza que en teoría está en inferioridad, alcance una capacidad intelectual adecuada para que su supervivencia no peligre.
El caso es que aquellos que viven el lugares cálidos disfrutan de un clima propicio para la vida. Suelen vivir en Sabanas con multitud de animales que cazan y disfrutan de una cantidad inmensa de frutos que nacen porque sí, sin que éstos hagan nada para para favorecer dicho crecimiento. No necesitan muchos más para vivir, por lo que su propia cultura no evoluciona de la misma forma que la de sus vecinos del Norte.
¡Ojo! No digo que sean inferiores, sino que su necesidad para evolucionar hacia una cultura civilizada como la de sus vecinos del Norte, no ha sido necesaria para su supervivencia. Simplemente se han dejado llevar por la madre naturaleza.
El caso es que los vecinos del Norte, los blancos, se encuentran en un clima totalmente diferente al de los anteriores.
Con días más cortos. Noches y temperaturas más frías y largas. Menos animales que cazar para sobrevivir. Y sobre todo, menos frutos que recolectar de forma natural para incluir en la dieta, los humanos blancos debieron agudizar el ingenio.
Eso supone que mientras que sus vecinos del Sur no necesitaban vestirse para poder sobrevivir, éstos se vieron obligados a aprender que matando a un animal podrían utilizar su piel para protegerse a ellos mismos del frío. También aprendieron a dominar el fuego por ese mismo motivo de una forma mucho más eficiente que los otros. Y sobre todo, mejoraron sus viviendas para que soportaran mejor las inclemencias climáticas de la región en donde vivían.
Toda esta capacidad de mejora de su propia subsistencia debería explicar el porqué, paso tras paso, la civilización se abrió paso más fácilmente en un lugar que en otro. La necesidad de agudizar el ingenio para sobrevivir, debió hacer que la capacidad intelectual aumentara, lo que hizo que esta raza, en teoría inferior a la otra y en clara desventaja en función del lugar en donde había elegido vivir, evolucionara más rápidamente.
El ejemplo de esto es el propio Egipto, Mesopotamia y demás cunas de la civilización. Situadas en el mapa, exactamente más al Norte que el propio continente Africano, o en el Norte mismo del susodicho. Además, en Europa se hizo de la necesidad virtud, lo que conllevó al perfeccionamiento de las técnicas de la agricultura y a la creación de lugares para vivir más sólidos y agrupados entre si.
Y aquí está la solución al enigma.
Si aceptamos que hubo más pueblos, más capacidad para dominar a la naturaleza, y más facilidades para que la cultura propia naciera permitiendo que ésta pasase de padres a hijos, no mediante la herencia genética, sino mediante libros, estatuas, edificios y demás restos que puedan sobrevivir a sus autores, tendremos el porqué de que los blancos consiguieran vivir más pronto de forma civilizada que el resto de razas. Ello permitió un desarrollo cultural superior que más tarde se convirtió en ciencia. Y esto último permitió que el propio ser humano aprendiera a dominar más fácilmente a la naturaleza que lo rodeaba.
¿Y porqué os cuento todo esto?
Bueno, hoy leyendo mi lector de feeds me he encontrado con este post de Mi Mesa Cojea en el que se hacen eco de un estudio que dice …
…el 15% de los jóvenes españoles votaría a un partido racista. Según otro estudio, el 15% de los jóvenes vascos apoya la violencia por motivos políticos. Conclusión: el 15% de los jóvenes españoles son fanáticos, solo que, dependiendo de la región, apuntan sus fanatismos a objetivos distintos…
Y entre esto y la lectura previa de mi nuevo libro de cabecera, he parido este tostón que seguro interesará a pocos, pero que he querido dejar plasmado en mi blog para la posteridad.
En concreto, para leerlo cuando me venga de nuevo un ataque de racismo por cualquier causa. Para recordarme a mi mismo que la única diferencia entre quien me lee y yo está en la cuna que nos vio nacer. Y que todo lo que somos y lo que podamos llegar a ser no lo dictaminará ninguna raza, sino la capacidad de uno para superarse a sí mismo, y la permisibilidad del propio medio en donde vive para que esa mejora se pueda llevar a cabo.
De verdad, lo siento por todo aquel que haya llegado hasta aquí. Un saludo…y ha cascarla!
Fe de Erratas:
Como muy bien nos aclara Francisco en el primer comentario de este post, los seres humanos no fueron blancos desde el principio, sino negros. Por tanto, la evolución que yo había dejado plasmada en el post es justamente la contraria de la que científicamente está demostrada.
Respecto a lo de las posibles extravagancias a las que pueda haber llegado el libro en el que he basado este post, debo aclarar que si bien éste es antiguo, la asociación de ideas y demás errores que pueda haber cometido yo interpretando la información que el libro me ha ofrecido es mía y solo mía.
Debo decir que en el libro se están ofreciendo unas cuantas ideas sobre la formación de la mente y que por supuesto aún no he acabado de leerlo, por lo que es más que posible que lo que ahora son conclusiones sean solo una forma de razonar consigo mismo del autor que más tarde serán rectificadas por él mismo.
Por ello os pido perdón a todos vosotros si creéis que quise hacer más de lo que buenamente pude y aceptéis que quien esto escribe no pasa más que por un simple inculto que solo pudo acabar la EGB.
Un saludo a todos.