Llevo ya dos entradas intentando hacerme entender y en las dos me he topado con el mismo problema, se ve que no se explicarme demasiado bien. Tal vez el error haya sido el creer desde el principio que todos sabían exactamente a quienes estaban dirigidas dichas entradas. La realidad es que ninguno de los que comentó en ellas era el destinatario de las mismas y dudo mucho que ellos hayan si quiera llegado a leerlas.
No se trata de transformar un blog de un lugar de entretenimiento, a uno de denuncia y reivindicaciones. Evidentemente al hacer esto, el mismo perdería toda su esencia y los lectores habituales se irían diluyendo poco a poco hasta regenerarse completamente en unos nuevos.
No, yo no pido eso ni se me ocurre.
A lo que iban esas entradas era a denunciar la hipocresía de muchos blogs de esos grandes. Esos que se llenan la boca diciendo que representan a la blogosfera. Los mismos que van a EBE’s, a Beers&Blogs y demás saraos blogueros. Los que se apuntan el tanto cada vez que un blog o una protesta consigue cualquier chorrada, como aquella de las sopas de letras de Pastas Gallo. O esos, que al llegar una actualización de wordpress, saltan diciendo que eso es porque los CEO’s de esa empresa los escuchan.
No están escritas estas dos entradas anteriores para acribillar a criticas a ninguno de esos blogs que solo pretenden pasar un buena rato frente al ordenador. Aunque eso si, y que se tomen estas palabras sin que parezca que deseo desmerecer a nadie, creo que utilizar su blog solo para eso, es desperdiciar un arma muy poderosa que solo la tecnología ha sido capaz de poner en manos de neófitos de la misma como nosotros.
Podemos enconarnos en aquello de que utilizamos nuestros blogs solo para disfrutar y eso lo comprendo porque sinceramente yo los utilizo exactamente para eso. Pero de ahí a negarse, llegado el momento, a hacer del blog algo más que un pasatiempo, es rizar el rizo más allá de lo que servidor es capaz de comprender.
En estas dos entradas no he querido decir que todos los blogs deberían ser de opinión. Tampoco que hablaran de política.
Señores, se trata de que hagan de sus blogs una ventana al exterior. Que no sean burbujas que se abstraigan del mundo y que parezcan vivir en un universo paralelo. Sin duda creo que muchos de sus lectores agradecerán leer de vez en cuando algo que les recuerde, que quien escribe tras la pantalla que leen, es un ser humano con debilidades, deseos y sentido de la razón, capaz de desviarse de la línea argumental de su blog para ofrecer su espacio a cualquier noticia, deseo o debilidad, de ese ser humano que es al fin y al cabo quien lo administra.
Cuando hablamos de pederastia, de webs pro-Ana y mía o cualquier tema relacionado con la censura tanto política como de cualquier estilo, hablamos de seres humanos que coexisten con nosotros en este medio. No hablamos de lugares ajenos a la blogosfera. Los pederastas que se denuncian desde este y otros blogs no están en otro logar diferente al que ocupamos nosotros. Son personas (por llamarlas de alguna forma) que tienen abiertos, como nosotros, un blog y que lo utilizan explícitamente para abusar de niños.
Las webs pro- Ana y Mía no son webs, en el sentido literal de la palabra, son niñas, mujeres y chicos como nosotros, con una vida tras el ordenador, que son exactamente lo mismo que nosotros para la plataforma de blogs a la que pertenecen, usuarios. No se trata de pelear contra molinos de viento, se trata de pelear contra las cosas que suceden a nuestro lado.
Cuando sale a relucir la censura a una bloguera en un país como Cuba, no nos referimos a una censura de un país lejano. Esa usuaria es una persona como nosotros, con su vida y sus aspiraciones como cualquiera de nosotros. No se trata de pelear cara a cara contra la dictadura cubana, se trata de ejercer ese poder que todos los blogs ofrecen, para unirse a la causa de esa chica y hacer que la dictadura Cubana, entre millones de usuarios de distintos países, ceje en su empeño censor.
Se trata de hacer de un blog algo más que solo un lugar de recreo. Se trata de darle un sentido humano, humilde y solidario, con todas aquellas cuestiones que puedan hacer del mundo en el que vivimos un lugar mejor para todos.
Y para eso no hace falta escribir sobre política, decantarse por un partido o por otro, ni acabar por romper con el pasado y transformar la línea seguida por nuestros blogs desde que nacieron.
Se trata de ser capaces de escribir con el corazón de vez en cuando. De hacerlo mirando a nuestro alrededor y hacer partícipes a nuestros lectores de ello. Picar en la conciencia de ellos y conseguir que sean capaces también de reivindicarse en algo, ya sea sumándose a una idea que nosotros hayamos generado o haciéndolo en una suya propia con la que nosotros nos podamos también sentir identificados.
Se trata, al fin y al cabo, de humanizar nuestros blogs sin que éstos pierdan su esencia, esa que nosotros les imprimimos desde el principio.
Y no, no vale eso de que aunque un blog pequeño se empeñe en pelear las grandes empresas no nos harán ni caso. El ejemplo de que esas cosas sí que pueden suceder, es el de las sopas de letras de Pastas Gallo.
¿Saben porqué se le hizo caso a ese bloguer?
No fue porque lo que dijera tenía sentido. Lo fue porque una multitud de blogs escribieron entradas en esa misma dirección, haciendo patente que lo que pasaba era un fraude. Se hizo porque la fuerza de un blog no está en su administrador, sino en los lectores que tiene y la capacidad de estos por hacer de su lucha un objetico más o menos singular.
Lamentablemente esa es la única victoria real que la blogosfera puede apuntarse. Una gilipollez de tal magnitud que hasta me da urticaria el tener que referirme a ella para poner un ejemplo. Y la soledad de esa victoria no es fruto de un poder oculto que hace que los blogs no sean ese altavoz que deberían ser. La culpa de ello la tenemos nosotros, los usuarios que mientras somos capaces de decir que los medios nos engañan, no somos capaces de utilizar el nuestro propio para intentar que otros vean nuestra verdad.
Recuerden, cuando hablamos de problemas no lo hacemos refiriéndonos a cosas abstractas, nos referimos a personas de carne y hueso. Utilicen sus blogs para lo que les venga en gana, pero al menos humanícenlos de vez en cuando, para que los demás sepamos que tras su teclado existe una persona de carne y hueso, tal cual nosotros, que es capaz de sentirse obligada por el corazón para ayudar a otros sin esperar beneficio alguno. Y cuando hablo de beneficio no me refiero a dinero señores, sino a repercusión o alabanzas por parte de otros.
Espero que esta vez se me haya entendido cual era el deseo de las anteriores dos entradas.












