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Siguiéronse los unos a los otros hasta haber llegado al lugar escogido para la plática. -Pare usted señor, puesto que la última ronda corrió de su bolsillo, permítame a mi hacer el honor de sufragar también mi propio desembolso. -Claro que si amigo mío, con gusto le cedo a usted tan ansiado honor. Además, no me negará que es, hasta cierto punto morboso, pagar y pasar por señor cuando el dinero no es ganado con el sudor de nuestra frente, sino con la de aquellos, que ajenos a las viandas de las que disfrutamos, sufren los rigores de las legonas, el calor y los sudores propios del trabajo diario. -Cierto es querido amigo. Más sepa usted, que ante tal remordimiento, servidor siempre busca un pensamiento que ha rondado las mentes de nuestros antecesores desde el principio de los tiempos:
-Pocos, o muy pocos, podrían estar ya de acuerdo con este dicho querido colega. El paso del tiempo, y la distancia que ya mantenemos con nuestros electores, nos han dejado con el culo al aire y nulo, e insignificante, es ya el apoyo que por aquellos lares podamos recaudar sobre esta y otras controversias. -Tal vez querido, tal vez, pero lo que nunca podrán quitarnos es el placer de hacer teatro y ganarnos, con ello, de nuevo sus ignorantes y viciados votos… Al acabar esta frase, se abrieron las puertas del Hemiciclo y entraron siete caballeros, que ataviados con otros tantos diccionarios, propiciaron que los presentes dejasen de hablar en el mismo idioma para pasar a necesitarlos para entenderse. Y así llegaron de nuevo nuestros queridos amigos, a la sede del poder del pueblo, dispuestos a escenificar una de las mejores representaciones de las que aquel teatro era acreedor: La Financiación Autonómica. Entrada publicada por Antonio E. Zafra. © Elmosquitero.com 2005-2009
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Marcadores sociales siempre visibles
9 de julio de 2009
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Ayer me preguntaba k4cho en un comentario, cómo hacer para que los marcadores Sociales de la izquierda se quedaran así, tal cual los tengo yo en mi blog. La respuesta, aunque ya manida en otra entrada, la vuelvo a poner de nuevo a sabiendas de que siempre, las entradas antiguas, acaban quedando en el olvido más cruel e injusto que existe. Antes que nada solo daros dos consejos:
Para que estos Marcadores Sociales, que no son más que simples botones que nos llevan a otros perfiles, herramientas y demás lugares en los que la gente pueda encontrar información sobre nosotros, queden tal cual los tengo yo en mi blog, debéis pegar todo este código justo antes del </body> que hay al final de vuestra plantilla.
Lo primero que debo decir, es que este ejemplo consta solo de una imagen. Para añadir más imágenes solo habrá que ir colocándolas antes del </span> con sus respectivos enlaces, tal cual así:
Al hacerlo, incluid también el <div/>, puesto que ello provocará que la siguiente imagen quede colocada justo debajo de la anterior. Si lo que queréis es que estén todas una al lado de las otras, solo debéis utilizar el mismo código prescindiendo de los susodichos divs.
Ahora viene la explicación de cada una de las partes de este código:
Esto nos dice a qué altura de la pantalla quedarán nuestros marcadores. Está puesto en porcentaje solamente para hacer que siempre se vean igual. Pensemos que si lo ponemos en píxeles (bottom: 20px) obligamos siempre a dejar esos 20px de distancia entre la parte de abajo de la pantalla del visitante que nos deleita con su visita y la imagen. No habrá problema si el visitante tiene en su pantalla la misma resolución que nosotros, pero si por casualidad éste tiene una resolución diferente, la barra quedará desplazada hacia arriba o hacia abajo según sea ésta menor o mayor. Con la distancia en formato de porcentaje conseguimos unificar, aunque no del todo, donde verán todos las imágenes que deseemos dejar colocadas en el blog de forma permanente. Haced la prueba y veréis la diferencia.
Esta orden nos dirá en que lado quedará nuestra columna de marcadores y la distancia de ésta sobre el lateral de la pantalla. En mi caso, para que la barra no se quede totalmente pegada al lateral, le he dado un margen de 10px. No lo he puesto en porcentaje porque creo que se complica demasiado. Probad vosotros y sabéis a qué me refiero. Si deseáis que la barra de marcadores quede colocada a la derecha, solo deberéis cambiar el “Left” por el “right”. Y ya está, aquí tenéis explicado el secreto de mi barra de marcadores sociales. Para los más avezados observadores diré que en la parte derecha están los RSS del blog con el mismo sistema. Una buena forma de que nuestros feeds queden siempre visibles en todo momento. Entrada publicada por Antonio E. Zafra. © Elmosquitero.com 2005-2009
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Monopolio…según de quién hablemos, claro.
8 de julio de 2009
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Hace ya mucho tiempo, cuando servidor se enzarzaba en aquellas peleas infantiles con aquellos que negaban la condición de blogs a los Spaces, se me dijo que Microsoft, dueña de éstos, era un monopolio. El origen de la relativa certeza de esta afirmación, radicaba en que Microsoft obligaba (o llegaba a un acuerdo, que creo que será más certero) a muchas marcas a instalar su sistema operativo en sus ordenadores. A eso se le sumaba que tenía su propio buscador (Live Search, ahora Bimp), su propio navegador (IE), su propia red social (Live Spaces), sus propios blogs (Integrados en la anterior red), su propio servicio de correo electrónico (Hotmail), y finalmente su propio SO (Windows). Todo esto junto la hacían, a leguas de distancia, merecedora de dicho calificativo. Sinceramente, hasta yo he llegado a estar más o menos de acuerdo con ello. Hoy leo que Google, como ya dije hace unos meses, va a sacar su propio SO llamado Google Chrome OS, basado en Linux y que se sustentará sobre su navegador Google Chrome. Si a eso le sumamos que también posee su propio servicio de correo electrónico (Gmail), su propia red social con sus blogs (Blogger), su propio navegador (Google Chrome) y su propio buscador (Google), ¿Donde queda la diferencia entre estos dos gigantes para que a uno se lo acuse de monopolio y al otro no? Tal vez la respuesta a esta pregunta sea tan banal y sencilla como asegurar que para algunos, cualquier cosa que sea contraria a Microsoft, es buena. Aunque su defendida esté siguiendo todos y cada uno de los pasos que llevaron a la primera a ser lo que ellos tanto odian ahora. Si, finalmente Google está tan presente en nuestras vidas cibernautas como lo puede estar Microsoft. Todo dependerá de qué servicios utilicemos para navegar y cuales para hacer funcionar nuestro ordenador. Parece que finalmente para algunos los monopolios solo existen si benefician a una empresa, si lo hacen para la propia, o para la que a ellos les gusta, éstos se convierten en evidentes hitos que mejorarán la experiencia del usuario. Solo puedo decir una cosa, me asombra la capacidad de autoengañarse que tienen algunos. ¡Viva la objetividad! Y os recuerdo que estos que defienden que lo de Google no es un monopolio no son cuatro mataos. Son esos grandes bloguers, que se erigen en gurús y atesoran para si multitud de enlaces de vuestros blogs, los que agarrándose a aquello de que son los llamados representantes de la blogosfera, de la libertad y del deseo real de todos los usuarios de bien del mundo de ser escuchados por las multinacionales, los que hablan en vuestro nombre y le dicen a los medios que eso es algo que todos los usuarios queremos. Gracias a ello, éstos reciben regalos, son invitados a eventos, y son publicitados por las distintas marcas para que puedan vivir del cuento un poco más. Finalmente, la voz de la blogosfera ha acabado siendo una asalariada más de las grandes empresas. Hemos pasado de ser el sexto poder, a convertirnos en un altavoz a sueldo de otros. Tal vez no nosotros, pero si los que se han empeñado en decir que nos representan y que ante la nula oposición de muchos como vosotros o yo, han decidido que su voz también sería válida para representar incluso a quienes nunca oyeron hablar de ellos en su vida. Si, dicen que el silencio otorga. Y como nadie dijo nunca que ellos no nos representaban, aquella mentirijilla de que solo Microsoft era un monopolio, ha acabado calando en la opinión popular. Y ahora, ante el nacimiento de otro monstruo con más poder si cabe que el de Microsoft, nos encontramos a millones de usuarios, que en lugar de luchar para que de verdad se escuchen y atiendan las peticiones del usuario de a pié, aplauden absortos a la empresa que acapara la mayor parte de su información cibernauta en sus servidores, mientras hacen movimientos afirmativos con sus cabezas sin siquiera llegar a entender lo más mínimo qué puede significar este último paso del gigante Google. Sinceramente, no tenemos ni más, ni menos de lo que nos merecemos. Por borregos, por delegar nuestra voz y sobre todo, por creer que nunca tuvimos el poder necesario para hacernos escuchar de verdad. Sigan ustedes con sus entradas y dejen que otros hablen por ustedes. Luego no se quejen de que no tuvieron oportunidad para hablar, porque cuando lo hagan saldré yo para decirles que sí la tuvieron, pero que prefirieron hablar de vaguedades y no ensuciar su pulcro y blanqueado blog. ¡Viva Google! Entrada publicada por Antonio E. Zafra. © Elmosquitero.com 2005-2009
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Cosas que aprendí con mi blog
7 de julio de 2009
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Hablábamos el otro día sobre las mentiras y hoy he decidido hablaros sobre las cosas que he aprendido en la blogosfera. Tal vez pueda parecer que hay pocas cosas que uno pueda aprender en este medio en donde el ombligo es la parte del cuerpo más admirada, pero esa es una percepción falsa. Hay miles de cosas que se pueden aprender a través de un blog, yo por mi parte os dejaré escritas algunas de las que yo he aprendido y espero que vosotros me contéis las vuestras. He aprendido que hay muchas clases de blogs. Y eso ha conllevado que haya muchos por los que ni siquiera paso. Elegir las lecturas es una de las lecciones más difíciles de todas. Esa lección es dura, tanto en cuanto se pueden ver afectados muchos de esos blogs entre los que comenzaste. Elegir las lecturas nos permite enriquecernos doblemente. Por una parte aprendemos quienes son verdaderos lectores y por otra nos quitamos obligaciones innecesarias. No hay que leer a todos los blogs que nos leen, basta con que sus autores sepan que son tenidos en cuenta. Por ejemplo, a mi me gustan los blogs de opinión y esos son los primeros que leo al sentarme frente al ordenador. Tras escribir mi entrada leo los otros, que suelen ser de lectores habituales o nuevos descubrimientos. Los segundos y terceros no siempre tienen el tiempo que seguro merecen, pero al menos saben que están en mi Reader y los tengo en cuenta. Si se enfadan porque no ven comentarios míos en su blog es su problema, tampoco ellos comentan siempre en el mío ni le pido a nadie que lo haga. He aprendido también a comentar. Si, muchas veces y durante mucho tiempo fui de esos que comentaron solo para cumplir expectativas ajenas. La devolución de visitas se convirtió pronto más en un escollo que en una diversión. Conforme los comentarios fueron subiendo, mis “obligaciones” aumentaron proporcionalmente. Bien pronto llegó el momento en que la visita “obligada” obtenía más espacio temporal que la propia redacción de las entradas. Comentar solo cuando lo escrito me interesa, es algo que me ha valido para una cosa, ser mucho más sincero con mis lectores de lo que lo era. He aprendido a escribir bien. Tal vez aún continúe escribiendo con faltas de ortografía, pero es bien cierto, que desde que tengo mi blog, la intención de hacerlo bien no ha brillado por su ausencia a la hora de redactar, todas y cada una, de las entradas que pueblan y han poblado este y mis anteriores blogs. He aprendido a explicarme. Aunque sea cierto que tras cinco años aún no lo hago bien, al menos puedo decir que he aprendido a ordenar los pensamientos en mi cabeza y transcribirlos poco a poco en un texto que, más o menos, todos habéis entendido. He aprendido a sentir la libertad. Si, desde que tengo el blog no es que haya aprendido solo a escribir y redactar más o menos bien, es que eso mismo lo he utilizado para ejercer uno de esos derechos con el que a tantos se les llena la boca y que ejercen poco, la libertad de expresión. Mi blog se ha convertido en mi atril particular y desde él hablo o rebuzno según sea la ocasión. He aprendido a aceptar las críticas. Esas críticas que se me han echo con toda razón y que antes de tener mi propia bitácora no eran escuchadas, simplemente, porque no eran expresadas en ningún lugar. He recibido muchas, algunas, las más, cargadas de razón, otras sencillamente equivocadas. Todas han sido escuchadas, sopesadas y tenidas en cuenta en todo momento y en ellas me he basado a la hora de dar forma al blog. También he aprendido a sopesar la veracidad de algunos elogios. Hace cinco años me hubiera dado con un canto en los dientes si alguien hubiese estado de acuerdo conmigo en cualquier tema. Hoy, con tantos y tantos comentarios engrosando las listas del blog, debo decir que alcanzo a ver en la distancia cuando un elogio es verdadero o interesado. Lo cierto es que ahora pocos lo son ya. Durante mucho tiempo he sido muy seco con según qué comentarios y creo que esa receta ha surtido el efecto deseado. Ya no vienen solo bloguers que esperan reciprocidad, aunque servidor intente ofrecerla, y con ello han acabado los comentarios de cortesía. Sinceramente, a estos los detesto. Mejor un silencio que un berrido. He aprendido a enlazar. Si, eso que parece una chorrada y que realmente es el alma de lo que llamamos blogs, lo he aprendido ha hacer poco a poco. Al principio, hace cinco años, servidor se desvivía “robando” las URL’s de los vídeos y poniéndolos en su blog haciéndolos pasar por propios. Bien es cierto que nunca he plagiado una entrada, eso es algo que siempre tuve en cuenta, pero también lo es que aprender a enlazar las fuentes de las que salían mis trabajos, fue algo que me llevó su tiempo aprender. Por eso no es que me cabree que alguien no enlace algo en lo que se ha basado, sino que veo en ello algo llamado inexperiencia, que seguro se curará con el paso del tiempo. Si, ese tiempo que hace, que hasta los más negados, acaben aprendiendo cómo funcionan las cosas por estos lares. A ser humilde, que eso también se aprende. Pero no me refiero con eso a tener falsa modestia. Me refiero a ser humilde de verdad. A no mirar por encima de los hombros a nadie. A respetar a todos, incluso en sus defectos, y a saberlos tan iguales a mi como el que más. También a no tener falsa modestia. Sin duda hay muchos que con menos años aquí que yo, saben mil veces más de este medio que un servidor. Tal vez porque siempre me negué a participar en redes sociales y me enroqué en aquello de solo utilizar mi blog. Llegué tarde a Facebook, a Twitter y a todo lo demás. Nunca me han preocupado los plugins de wordpress, ni las barreras antispam de éste. Tampoco me preocupó saber nada de hostings, ni dominios, ni nada que no fuera mi blog alojado en una plataforma de blogs gratuita. Tampoco me interesó nunca ni cómo ganar dinero con mi blog, ni nada que no fuera escribir lisa y llanamente mis puntos de vista, En realidad, si me tuviera que calificar de alguna forma, la elegida sería la de teórico de la blogosfera. Y los teóricos son como los evangelizadores de medio pelo, hablan y hablan sin saber muy bien nada sobre aquello a lo que se refieren. Visto desde la distancia, bien se podría decir que he sido y soy un simple fraude blogosférico. He aprendido a reivindicarme. A hablar sobre las cosas que me preocupan sin esperar elogios o aplausos. Solo saber que mediante mi comentarios, sumaba mi granito de arena por tal o cual causa, ha sido ya suficiente recompensa. He aprendido que no todas las causas por las que he luchado han gozado del mismo apoyo. Y eso lo he aprendido a fuerza de discusiones con otro bloguers. Finalmente he entendido que cada uno hace lo que quiere con su blog y que poco o nada puede hacer uno para que alguien cambie su forma de pensar sobre eso. He aprendido que un blog puede mover el mundo. Pero solo si es apoyado por sus lectores. No basta con que un blog decida sumarse a una protesta, sus lectores, con sus blogs, deben hacerse partícipes también de ella, para que ésta tenga la relevancia que merece. Solo la unión hace la fuerza y la blogosfera, lamentablemente, carece de esta característica. He aprendido, lamentablemente, que hay pocos blogs comprometidos. Muchos son solo para pasar el tiempo y eso debilita enormemente lo que se podría dar en llamar “la voz del ciberpueblo”. No es que lo critique, en realidad los blogs han sido finalmente solo una moda que se extingue poco a poco bajo la aplastante presencia de las Redes Sociales. El tiempo del poder de los blogs ya ha pasado. Sus pioneros ya son empresarios y muchos de los que han quedado son solo ya usuarios que vienen a pasar un rato agradable. Y finalmente he aprendido a aprender. Tal vez haya sido esta la lección más difícil de todas. Lo normal es que intentemos aparecer ante los demás como alguien que ya lo sabe todo. Normalmente eso nos hace sentirnos fuertes y seguros. Yo, por el contrario, he visto que con cada entrada en la que he pedido perdón, en la que he rectificado una postura, o en la que finalmente he dado marcha atrás en una decisión, los aplausos, elogios y comentarios de satisfacción han sido, si cabe, mucho más placenteros y reconfortantes que los otros. He aprendido que para ser respetado por los otros no es necesario aparentar que se sabe todo, sino que es mejor ser receptivo a que los demás nos enseñen cosas. Así, entre unos y otros, todos salimos ganando. ¿Y vosotros, cuantas cosas habéis aprendido con vuestros blogs? Entrada publicada por Antonio E. Zafra. © Elmosquitero.com 2005-2009
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Es mentira…
5 de julio de 2009
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Que leas todos los posts que escribo. Que coincidas conmigo en todas mis reflexiones. Que mi blog sea uno de los que siempre lees. Que me contradigas siempre que no estás de acuerdo conmigo. Que hayas leído todas las entradas del blog. Que en todas las cosas que digo tenga razón. Que nunca erre en la intención. Que mi blog sea el mejor que lees. Que tú no lo puedas hacer mejor que yo. Que un blog sea solo un blog y no parte de la persona que lo administra. Que todos los bloguers sean lectores. Un blog puede ser muchas cosas, buenas o malas, pero lo que nunca hay que hacer es glorificar a quien solo es alguien como tú, cuya única virtud es saber teclear en su blog lo que su mente le dicta. Escribir es sencillo cuando lo que se desea transmitir es banal. La verdadera valía de un escrito está en la intención, el deseo y la necesidad de su autor de hacerlo reseñable por otros. Cuando lo que se desea plasmar no es parte de una obra de otros, sino que debe ser estrujado de dentro de nuestra mente para darle forma y hacerlo entendible para todos, es cuando lo escrito se hace merecedor del elogio. Es tan difícil hacerse entender en un medio en donde todos somos amigos. Un lugar en donde la definición de esa palabra a sufrido tan lamentables vejaciones. Donde la propia inercia de las palabras nos lleva a defenestrar los significados de las mismas, viciándolas de antemano, al utilizarlas erróneamente en nuestro discurso diario. Cuando el valor real de una palabra como “amigo”, es devaluado constantemente. No señores, es mentira que no comentar sea olvidarse de un blog al que se sigue más o menos constantemente. También lo es que discrepar sea enfadarse. Que dar la razón sea de buen bloguer y que llevar la contraria sea un ataque personal contra el que es rebatido por nosotros mismos. Es mentira, y os lo digo a quienes me lo dijisteis alguna vez, que sea la última vez que me detenga a leer vuestro blog. Y por encima de todo, es mentira que mi amistad la vayáis, a ganar o perder, dándome o quitándome la razón. Es mentira que sea obligado referenciar un blog solo porque puso un vídeo de Youtube. Y lo es porque ese vídeo no lo hicisteis vosotros, sino otro. Es mentira que en todas las entradas que escribís merezcáis ser referenciados por otros cuando usen el mismo contenido que vosotros. Tal vez si realmente ese contenido fuese vuestro de verdad…pero no, lo vuestro es solo una copia de lo de otros. Hay tantas mentiras condensadas en esta red de redes llamada internet, que ver clamar al cielo para que el resto del mundo le de la razón a alguien, es solo una fantasmada más de las muchas a las que ya estamos acostumbrados. No señores, ustedes, al igual que yo, no han leídos todas las entradas de los blogs que siguen. Tampoco están siempre de acuerdo con todo lo que allí se dice. Su tiempo es limitado y por tanto sus paseos son esporádicos y siempre condicionados por el título de la entrada que van a leer. Si, esa es la verdadera verdad que debemos aceptar, no todo lo que escribimos acabará siendo leído con detenimiento. Pero eso, queridos lectores no es malo, sino al contrario. Pensad, que quienes realmente os lean, serán capaces de saber lo que dijisteis, y que por tanto, podréis presumir ante miles de blogs que vosotros, y no ellos, sois acreedores de verdaderos lectores. Hay muchas cosas que son mentira y el mundo sigue amaneciendo diariamente. Intentemos entre todos que las mentiras sean cada vez las menos y dispongámonos a disfrutar de los rayos de Sol. Ni todos somos amigos, ni tampoco tenemos ni debemos darnos la razón siempre. Y cuanto antes aceptemos este punto de la verdad verdadera, antes nos daremos cuenta de cuan equivocados estábamos al pretender, que todos, llegaran a las mismas conclusiones que nosotros. Porque si, finalmente también es mentira que el centro del universo esté justo en nuestro ombligo. Ahí, en todo caso y sintiéndolo mucho, lo único que podréis encontrar será un montón de pelusilla de la ropa que lleváis a diario. Entrada publicada por Antonio E. Zafra. © Elmosquitero.com 2005-2009
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Atmósferas
El reto de los retos
Este increíble reto consiste en mandarnos un vídeo, en el que se os vea imitando a este loro.
Cuando tengáis el vídeo grabado y subido al servidor que queráis, nos lo comentáis en esa entrada y vuestro enlace aparecerá aquí durante un año...o más.
Han conseguido su enlace:
1-Parapeques. Lo han echo con este vídeo.
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